Bad (JJk)

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Hola!!!!
Este aviso es para algo tranquilo, como dije las fotos de jk me dejaron mal, ahora al final del fic pondré el enlace de mi grupo, donde somos una almas impuras que platicamos de todo y nada, además de que se dan spoilers de mis otros fics y que actualizaciones habrá.
Bueno las dejo que disfruten mis bolitas de perversidad.






Dafne

No puede estarme pasando, esto debe ser un sueño, no es verdad.

Cerré los ojos tratando de evitar mirar el cuerpo desnudo de Jungkook frente mío...

Desde pequeña mi sueño fue trabajar en una agencia de modelaje, pero no como una modelo, quería estar en la industria, poder estar en las pasarelas admirando los diseños, codearme con aquellos modelos guapos de las revistas, ir a parís, Milán, Nueva York, viajar por todo el mundo y disfrutar de esa vida tan banal.

Así que, con mi propósito muy claro, estudie y trabaje tan duro, toque muchas puertas, además de siempre demostrar que mis habilidades siempre se podrían mejorar cada vez mas. Fue demasiado complicado, porque aunque no seas modelo tu aspecto lo toman demasiado en cuenta, debes de poder mezclarte entre ellos, para poder ser una de ellos, quería una vida banal, debía verme banal.

Mido 1.65 y mi peso es de 70 kg, nunca he sido una persona delgada, me alimento bien, hago ejercicio y llevo una vida saludable, pero mi trasero y pechos siempre se han negado a disminuir de tamaño. Tuve que usar esto a mi favor para poder buscar la ropa perfecta que me abriría las puertas adecuadas.

Tras años de estar de aquí para allá entre agencias, por fin me habia establecido en una, además una de las grandes, muchas marcas trabajan con ellos, pues los modelos que tenían en sus portfolios eran siempre lo mas populares. Mantenía mi profesionalismo, aunque los modelos fueran guapos siempre mantenía mis distancias.

Nunca es bueno orinar donde bebes.

Por lo cual me tenían catalogada con un carácter difícil, además de algo fría en la cama, claro que nunca desmentí nada, mis encuentros sexuales siempre eran demasiado satisfactorio, pero eso no tenían que saberlo en mi trabajo.

Estaba todo bien, mi sueño se estaba cumpliendo, claro que tenia que haber algo que lo cambiara.

Ese algo fue Jeon Jungkook.

Modelo Sur coreano, que recién llegaba a la agencia 23 años, 1.82, piel morena, atlético, torso marcado por el ejercicio, el cabello tan negro como la noche, ojos expresivos y tiernos, su portafolio desbordaba sensualidad en cada foto, podía pasar de una toma inocente a una donde tu entrepierna se calentaba solo con que te mirara mal.

Todas las mujeres, y algunos hombres de la agencia se sintieron fuertemente atraídos hacia Jungkook, no negare que también causo estragos en mi, pero siempre me mantuve profesional.

—¿No te encanta? —la directora de esta campaña estaba emocionada en el set, con la sesión de fotos —es tan tierno, es tan lindo, además es muy educado.

—Si, muchos de los compañeros, me comentan que es muy amable y respetuoso —comienzo a mirar el tiraje —me alegra que no sea un talento de esos mimados como los que suelen aparecer.

—¿Tu no lo has tratado?

—Lo normal, saludo cuando nos toca trabajar juntos, contesto de manera cortes también, nada fuera de lo que se debe hacer.

—Eres tan amargada Dafne.

—Nada que no escuchara antes.

No pude evitar notar como se marcaban las venas de su cuerpo durante la sesión, en los bíceps, en los antebrazos, en las manos, lucían gruesas y varoniles, me imagine muchas cosas inapropiadas, afortunadamente nuestra cámara de alta gama era de las mejores, por eso logre analizar muy bien el cuerpo de Jungkook mientras miraba las fotos.

—Iremos al bar a tomar algunos tragos, por el trabajo de hoy ¿Vendrás? — mi asistente me miro mientras se ponía la chaqueta.

—No, creo que por hoy paso, debo de terminar las muestras para la marca, pero si me desocupo rápido los alcanzo en el bar.

—Bien, te veo luego.

Estaba terminando de hacer la presentación que se daría a la marca, cuando una foto llamo mi atención, solo estaba sentado en una silla con el chaleco abierto, pero la manera en que miro a la cámara removió todo en mí, me avergoncé al humedecerme con solo una foto.

Creo que, si debía irme a un bar, tal vez no a donde estaban mis compañeros, si no para conseguir algo de compañía. Me mordí el labio viendo la imagen una vez mas antes de apagar el pc, creo que hasta relamí mis labios de una manera poco profesional.

Traía un vestido ajustado, con una abertura aun lado, los tacones dorados que contrastaban con el verde olivo del vestido, solo me puse un poco de labial y salí a disfrutar un rato de la noche.

"Atenas" es el nombre del bar donde siempre encuentro buenas conquistas, necesitaba una distracción para la noche de hoy. Tenia varios tragos en fila, esperando una respuesta, no encontraba nada de mi agrado, creo que me iría a casa resignada a tener una platica con mi vibrador. Pague mis tragos e iba a salir cuando un tipo me sujeto la mano.

—¿No quieres que te lleve? Pareces algo ebria, y es peligroso irse así.

—No gracias —es uno de los que les rechace el trago — pero gracias por la amabilidad.

—Anda bonita —se me acerco a los labios su aliento era mas a alcohol que otra cosa —prometo saber que hacer con ese lindo cuerpo tuyo.

—Es que ella dijo que no—Alguien mucho mas alto lo empujo un par de veces alejándolo de mi—aprende a escuchar cuando una señorita te rechaza.

—¿Eres su novio o algo?

—Eso no te compete.

—¿Jungkook?

Me tomo de la muñeca y me saco de entre la multitud. Su toque empezó a quemarme. Al fondo se comenzó a escuchar una canción.

So predictable
You're an animal
I can't let you go
You're so good at being bad, you know
So predictable
You're an animal
I can't let you go
You're so good at being bad (uh)

My baby's bad, you know

Traia solo una camisa negra que se le pegaba perfectamente al cuerpo, podía ver cada musculo de su espalda marcarse con ese atuendo, incluso con la poca luz, sus vaqueros azules se ajustaban tan bien a sus largas piernas. ¿Cómo lo dejaron entrar asi a un bar tan elegante?

Claro porque es Jungkook.

Salimos al fin del bar, la calle estaba totalmente sola.

—Gracias, por ayudar...

Me acorralo contra la pared, haciéndome sentir toda su musculatura contra mi pecho.

—Si me hubieran golpeado en el rostro seria tu culpa, no iba a dejar que otro sujeto te pusiera la mano encima.

—No estoy entendiendo nada.

Su rostro se coloco aun lado de mi oído, podía sentir mi pulso querer salirse de mi cuello por la cercania, además la colonia que usaba remarcaba mas lo varonil que este sujeto es.

—No entiendes lo que no quieres entender —dio una risa nasal —te gusta ver mis fotos a solas, incluso puedo apostar que te tocas pensando en ellas —intente moverme pero me empujo de nuevo para atrás —pero eres una hipócrita, no me miras para nada, no me hablas para otra cosa que no sea el trabajo, aunque es claro lo mucho que te atraigo.

—Eres cinco años menor que yo, trabajas para la empresa, y eres mas hipócrita que yo, no eres tan amable como todos creen, me tienes contra la pared como un animal.

Se separo de mi y volvió a sonreír, pero esta vez la sonrisa era mas perversa, mas intimidante.

—El primero en ser descubierto pierde —note que marco un numero —dos autos, Atenas.

—¿En ser descubierto en que?

—Yo no soy tan amable como todos creen, o tu no eres tan pura ni correcta como la mayoría en la agencia piensa.

Llegaron dos autos negros, salieron dos choferes a abrirnos las puertas.

—Llévenla a casa —antes de subirse a su auto me miro una vez mas —antes de que termine la semana, ya me abre comido esa boca tuya, y si corro con un poco de suerte algo mas.

¿Cómo es que todos lo creen tierno? Es un maldito depredador.

Estaría ocupada la semana así que no representaba una amenaza alguna la propuesta de Jungkook. Fui una tonta en pensar que él se quedaría tranquilo.

—¿Señorita Greco? —estaba sacando unas muestras en una de las salas cuando entro mi asistente.

—Dime.

—La directora quiere que le muestre a Jungkook como se hacen las muestras para las pasarelas, esta muy entusiasmado por el desfile del mes que entra y tiene curiosidad.

—¿Yo porque debo enseñarle? —arquee una ceja sin dejar de ver los catálogos.

—Es que la directora...

—Esta bien, si ella no desea mostrarme lo entiendo, no quiero incomodarla, le diré a la directora que puedo esperar.

Antes de que diera un paso fuera de la sala cerré con fuerza el catalogo.

—Estarás aquí solo diez minutos, si en ese tiempo no se entiendes nada, no será mi problema, tengo mucho trabajo como para estar cuidando a los modelos también.

Se sentó en uno de los bancos, me acerque con algunos catálogos y se los deje en la mesita donde acomodo, mi asistente salió, y note el cambio de actitud de Jungkook inmediatamente.

—Sabes muy bien que no me echaras a los diez minutos de aquí, solo basta con que le diga a la directora que quiero saber mas, y me tendrás aquí hasta que acabes con los muestreos.

—Mi reino a que ya sabes que se hace con esto.

Tomo un catalogo y lo observo.

—La marca encargada del desfile les da los diseños de su colección, escogen el orden y que modelos los usaran, además de que si la colección es muy grande solo se muestra lo principal.

—Mira, me tomo menos de diez minutos enseñarte —tome un par de catálogos —a la directora le encantara saber lo rápido que aprendes.

Iba a salir de la sala, pero no me dejo, me corto el paso, me jalo de la cintura, quedando los catálogos entre los dos.

—¿Por qué te resistes tanto? Tu cuerpo me desea, yo te deseo, no veo ¿Cuál es el problema?

—No salgo con personas de mi trabajo.

—¿Ese es el problema? Bueno.

Salió antes de la oficina y no lo vi de nuevo todo el dia, ni al dia siguiente. No supe nada de él, hasta casi el fin de semana.

—Señorita Greco —mi asistente estaba histérica —hay una junta de emergencia, la directora quiere que todos estén presentes en la sala común.

Me moví tan rápido como pude, era raro tener este tipo de juntas, debía ser algo grave.

—Ya están todos aquí —suspiro —Jungkook quiere renunciar a la empresa.

Los murmullos no se hicieron esperar, ese malnacido hijo de puta no pudo haber renunciado por un caprichoso así, ahora con más insistencia sonaba en mi cabeza esa canción del bar.

My baby's bad, you know
My baby's bad, you know
My baby, my, my, my baby's bad, you know
My-my baby's bad, you know
My-my baby's bad, you know
My baby, my, my, my baby's bad, you know

You know I'm not gonna leave your side, and I can't deny it
Tried to play it cool, but I can't hide my true desire
'Cause I can see the dirty in your eyes, my favorite liar
And I know you so well, well, well, well

—Greco, esta trabajando con tu campaña, ¿Alguna idea?

—Ire a hablar con él, ¿No les dijo nada en especifico?

—Él pobre esta deprimido, siente que no es suficientemente bueno para continuar con el modelaje.

Lo voy a matar.

—Mándenme la dirección a mi correo, así sea en partes, lo traeré de vuelta.

Sali acelerando demasiado el auto, no puede estar jugando así de sucios, ¿Cómo es que no ven el ser tan perverso que es este sujeto?

Su pent-house estaba al centro de la ciudad, juraba que lo asesinaría apenas lo viera, me estaba comenzando a doler la cabeza, nunca habia tenido un problema de esta magnitud. Timbre y fui recibida por Jungkook en pantalones cortos sin camisa encima, tenia zapatillas puestas, su cuerpo brillaba con una pequeña capa de sudor.

—Me preguntaba ¿Cuándo aparecería? —se acomodo el cabello y me dejo en la puerta mientras el volvía adentro de su pent-house.

Yo lo seguí furiosa, parecía estarme ignorando, llegamos hasta su cocina, donde miré unos guantes de box sobre la barra.

—Hacia un poco de ejercicio, mientras llegabas, pensé que se tardarían mas en decir la noticia —saco una botella de agua de su refrigerador.

—Diles que no renunciaras.

—Eso depende de ti —me señalo antes de beber un gran trago a la botella, yo no pude evitar notar como subía y bajaba su manzana de adán.

—¿Renunciarías a tu carrera por un capricho?

—¿Y tu? Perderías una gran campaña por ser tan correcta.

—¿Por qué deseas acostarte conmigo?

—¿Quién en su sano juicio no lo desea? —me comenzó a rodear como un animal —eres hermosa, lista y organizada, responsable y centrada, no mencionemos lo bien que te ves, toda esa ropa que se ajusta a su cintura remarcando tu perfecto trasero, resaltando esos dos senos como montañas que posees —se relamió los labios — mi reino a que son mas suaves que la seda.

—Solo una atracción física ¿correcto?

—Correcto.

Mis manos se fueron detrás de mi cuello, tome el listón que ataba mi vestido, soltándolo haciendo que este cayera al piso.

—No renunciaras, pero tampoco podrás decir anda de esto.

Me alzo sobre sus hombros, llevándome hasta su habitacion, me dejo en la cama.

—Dame un segundo.

Corrió al baño y escuche la ducha abrirse, inspeccione el lugar, todo estaba tan austeros, los toques neutros en los colores lo hacia todo tranquilo, me sentía pequeña en su cama, en la mesita de noche tenia una fotografía, gatee para verla.

Era él con una señora de avanzada edad, ambos estaban sonriendo de manera linda, no escuche cuando la ducha cerro porque su peso en la cama me alerto de su regreso.

—Es mi abuela, es lo único que me queda de familiares, ella me crio prácticamente —me quito la foto y la puso en su lugar —pero no estamos aquí para eso.

Trague saliva al verlo desnudo, su miembro comenzaba a elevarse y el tamaño era algo que no habia visto nunca, trate de pensar que estaba soñando pues estaba rompiendo mis reglas y esperaba que algo dentro de mi me detuviera.

Pero verlo de esta manera no hizo más que calentarme completamente.

—Creo que primero debo hacer algo.

Dijo antes de acercarse y tomar mi nuca para besarme, no fue delicado, dios no quería que fuera delicado, fue rudo, sentía que magullaba mis labios al estirarlos y morderlos entre besos, su lengua sabia bien lo que hacía dentro de mi boca. Había a besado a hombres más grandes que yo, adultos experimentados y este tipo con 22 años me esta llevando al cielo solo con un beso.

Comenzó a bajar por mi cuello, quitando mi sostén, sus grandes manos apenas abarcaban uno de mis pechos, mientras con su lengua lamia el otro pezón.

—Saben mucho mejor de lo que creí.

—Jungkook —gemí al sentir que mordió entre mis pechos.

—Diablos Dafne, gimes tan bonito.

Se levantó y sacó de su mesita de noche algunos preservativos y una pequeña botella de lubricante la cual vacío entre mis pechos.

—La vista es preciosa —se relamió los labios y se subió a mi torso —tendrás la punta para ti, aprovéchala linda.

Puso su miembro entre mis pechos, apretándolos para masturbarse con ellos, la punta sobresalía cada que empujaba, así que mi lengua la recibía gustosa, la mirada que me regalaba desde arriba me hiso sonrojar. El lo noto y de nuevo esa sonrisa perversa que provocó mojarme más. Se alejo y se colocó el preservativo.

—Quería jugar un poco más, el juego previo me encanta Dafne, pero tus gemidos, tus gestos y ver tu piel expuesta a causado en mi una desesperación enorme por follarte.

—¿En verdad crees que necesito preparación?

Movió mi ropa interior y sintió lo húmeda que estaba, se enterró levantando mi pierna.

—Maldita sea debo probarte más tarde.

Empezó a moverse fuertemente, se agacho para besarme de nuevo sin dejar de arremeter de manera salvaje, sus labios y lengua delineaban mi mandíbula hasta el cuello, convirtiéndome en un desastre de gemidos, sentí una mordida fuerte en el cuello y mi orgasmo llegó al instante, no me pude contener estaba sensible, llena y siendo dominada por un modelo musculoso que era un dios en el sexo.

—Gírate.

En cuanto salió de mi, sentí el vacío, retiro mi ropa interior tomando el lubricante nuevamente, su dedo pulgar se lleno del liquido espeso y lo metió en mi anillo trasero, tuve que morder una de las almohadas cuando empezó a moverlo poco a poco dentro y fuera. Cambió a dos dedos y me penetro después por mi coño húmedo.

—Estas muy apretada de aquí —movió sus dedos —Debo hacer que dilates un poco más, porque de lo contrario no cabrá.

Trataba de poner atención a sus palabras, pero todo mi cuerpo era consumido por este sujeto. De nuevo sentí vacío en ambas partes levante el rostro para observar como se cambiaba el preservativo, yo estaba apunto de llegar de nuevo y el no se notaba cansado.

Su teléfono sonó sobre la mesa, lo tomo y se relamió los labios, volvía a subir a la cama sin dejar previo aviso se hundió en mi culo contestando al mismo tiempo.

—¿Hola? Directora —se empezó a mover lento, yo cubrí mi boca —¿la señorita Greco? Si aquí esta, fue al baño un momento, si, si hemos platicado mucho —me empezaron a temblar las rodillas, cuando entro aún más profundo, quería gemir o gritar, pero no podía, el malnacido seguía moviéndose lento —¿Quiere hablar con ella? —lo observe de reojo dándole una mirada de furia —yo le digo que le marque, no se preocupe, la vere mañana en la oficina.

Arrojo su teléfono, sujeto mis caderas y volvió a moverse rápido, el sonido de las pieles chocando era notorio al igual que mis gemidos, sus manos se desplazaron a mi cuello para levantarme un poco y poder girar mi cabeza para besarme un poco.

—Esa linda ropa tuya que usas, tendrás que cambiarlas esta semana —mordió mi hombro fuertemente —no habrá lugar tuyo en el cuerpo que no se vea una marca mía...

En un momento de la noche, lo incorrecto ya no tenia sentido, de tantas veces que gemí su nombre, me sería difícil ser profesional de ahora en adelante en el trabajo...




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