𝙵𝚕𝚎𝚎𝚒𝚗𝚐 𝙰𝚗𝚍...

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Fleeing And…
Como continuó?
Si ya lo recuerdo.

Fue cuando llegué al aeropuerto, la verdad creía que justo en esta ocasión Diosito me había abandonado a mi suerte, pero, al parecer no, pues James no había subido a ese bendito avión, me preguntaba si la vieja de la abuela me odiaría más solo por eso, aunque en realidad tampoco esque sea la razón directa de que James no lo haya hecho, ya que simplemente no subió a ese avión porque su puerta en el baño se había quedado trabada y no fue salvado después de media hora, cuando el muchacho de limpieza lo ayudó a salir, la verdad le agradezco al muchacho por llegar después de media hora, ya que gracias a él, James seguía aquí, y estaba a punto de hacer cualquier cosa para que no se fuera.

Estaba pensando si me tiraba al piso y lo agarraba del pies, creo que sería un completo fail, ya que no soy tan pesada y él es fuerte, un plan que definitivamente no serviría.

Aunque podía hacerme la enferma y así no tendría que darle muchas razones para quedarse.

-Abril que haces aquí?.

Me idiotice con su bonita carita de ángel recién caído del cielo.

-Venía a verte para despedirme.
Me quería tirar a esas escaleras eléctricas, en el momento que dije esas palabras.

-No es necesario, perdí el vuelo… Como sabes que estaba aquí?.

-Yo?

-Si al menos que haya otra Abril por aquí.

Me preguntaba si estaba siendo sarcástico conmigo por lo que he hecho o solo porque perdió el vuelo.

-¿Alto un momento, estas enojado?

-Yo?

-Si, al menos que haya otro rubiecito lindo y de mal temperamento por aquí que acaba de perder su vuelo.
Sonrió un poco y trató de ocultarlo.

-Por qué dices eso? Si estoy haciendo justo lo que me pediste.

Y ahí estaba las consecuencias de mis malas decisiones.

-Yo solo venía a decirte una cosa. – en realidad eran varias, pero el no tenía porque saberlo.

-A despedirte, ya lo sé.

Quería arrancarme todos los cabellos de la cabeza, era imposible decirle todo con ese humor con el que anda.

-Eres terco! Yo solo venía a decirte más bien venia a obligarte a que no subas a ese bendito avión.

-Por que lo harías? Querías que me fuera… acaso pusiste una bomba en ese avión?

-No, no puse ninguna bomba, por que lo haría?

-No lo sé, querías deshacerte de mi? Además siempre haces estas cosas, como incendiar autos, árboles y romper—lo interrumpí.

-No tienes que recordarme lo que he hecho, son errores que cometí en el pasado y además ya tuve mi karma con eso… además no quiero deshacerme de ti, es más, quería pedirte disculpas, últimamente lo he hecho mucho, pero lo digo de verdad, no quiero que pienses que para mi eras una broma o  algo así.

-Lo soy?

-Que cosa?. – pregunté.

-Un juego.

-No, claro que no eres un juego. – me empecé a reír con gracia. – lo siento es que no entiendo por qué piensas que lo eres.

Su gesto fue más serio por causa de mi risa.

-Tengo muchos motivos, quieres que te los nombre?

Deje de reírme al instante.

-Bueno, admito que parece que si lo fuera… pero no, no lo es, te quiero mucho y eres muy especial para mi, la otra noche dije cosas que ni al caso y me disculpo por eso y todo lo demás, se que desde que nos conocimos solo he sido una carga para ti, tienes todo el derecho de odiarme y no querer verme nunca mas, pero al menos tengo que decirte que de verdad te amo, eres la mejor persona que he conocido, has aguantado todos mis problemas y mira que la mayoría son estresante y de verdad no quiero que te vayas.

James sonrió apoyándose en su maleta, tomando una posición más fresca, acaso no escuchó lo que dije?

-Qué pasó? ¿Que tienes? ¿Me estás escuchando?

Estaba a punto de golpearlo con el zapato.

-Nada, solo estaba escuchando las palabras que salieron de tu preciosa boca.

Me ruborice y quería morderme las uñas.

-Si, ¿que palabras?

-Las que acabaste de decir.

-Estas loco, no he dicho nada.

Me enseñó su teléfono.

-Está grabado, estas perdida zanahorias.

Quería meterlo en esa maleta y mandarlo de vuelta a Rusia.

-Quién te dijo eso?

-Qué cosa? Zanahorias.

-¿Fue Artur, cierto? voy a matar a ese idiota, por qué lo hizo?

James empezó a burlarse.

-Artur dijo que te molestaba eso y que lo hiciera como un desquite.

Siguió riendo sin parar.

-Ahora haces complot con el idiota de Artur? Dios no me lo creo, la última vez que los vi a los dos juntos, uno estaba encima del otro golpeándose como si no hubiera mañana y ahora hacen complot en mi contra.

Estaba algo asombrada con esto y aún quería matar a Artur por decir lo de Zanahoria, ya que no soportaría que el rubiecito también me llame así.

-Bien, hoy te lo perdono pero si vuelves a llamarme así, tendré que deshacerme de uno de los dos. - James se asustó un poco con mi amenaza. – además elimina ese video.
Negó divertido.

-No lo haré, además sales muy linda en el.

-Bueno, si no lo eliminas tendré que subir el video de cuando estabas pequeñito y comías césped en el patio trasero de tu casa, recalcando que estabas con las  nalguitas  al aire.

Su sonrisa se borró inmediatamente.

-Quién te dio ese video? ¿Fue mamá?

-Lo siento cariño, pero yo no delato mis fuentes confiables.

-Eliminare el video si tu eliminas el mío.

-No haré eso, es que el video es muy gracioso y tendrás que conformarte con mi palabra de que no lo subiré a Instagram.

* * *

Tiré los zapatos cerca de la puerta, me acosté en la cama, cansada pero no tanto.

-Quieres comer algo?-preguntó James.

Estábamos en su habitación de hotel, si, lo había convencido y ahora estábamos descansando en su camita de bebé.

-Solo quiero dormir, tenemos que levantarnos muy temprano.

Dije riendo y recordando los planes que teníamos para mañana.

Cuando llegamos James dijo, voy a desempacar las cosas de la maleta, pero que le digo, no cariño esa maletabse queda tal y como está.

Si, había llamando a Artur, tenía que encargarme del idiota de Artur y bueno, dije, porque no insultarlo un poco por teléfono hasta que tenga la oportunidad de verla cara a cara y darle un golpe que le haga ver las estrellitas y toda la galaxia entera, pero entonces Artur ofreció un tratado de paz, uno muy bueno y tentandor, al que no pude negarme, aunque Artur no sabía que de todas formas me vengativa de él.

James leyó algo en su celular y de acostó junto a mi.

-La abuela te manda saludos…
-En serio?

-Si, parece que le caes muy bien, creo que te quiere mas que a mí.

O eso es lo que te hace creer, vieja mentirosa, hipócrita y detestable.

-Si, dile que la quiero mucho y que cuidaré de ti.

James escribió tal y como le dije, bien, esa viejita quería una guerra la cual no iba a poder ganar.

Luego de salir del modo *Abril vengativa* fui al baño a desmaquillarme, debo decir, que tenía la mejilla Morada y con puntitos azules, raro y doloroso. Intenté olvidar el dolor y me cambie a la pijama, aunque no era mi pijama, sino la de James.

-Cómo conseguiste ese golpe?. – James se levantó preocupado.

-Digamos que me lo hice yo misma.

***

Después de algunos gritos apurados de James y algunos remezones, me levanté para prepararme, lo hice rápido, al igual que James, salimos del hotel y tomamos un taxi para el aeropuerto.
Artur escribió un par de mensajes diciendo lo que ya sabíamos, que íbamos tarde, le aseguré que ya estábamos por llegar y cuando lo hicimos quería matarnos por la tardanza, aunque no estaba tan tarde como él decía.

-Que hacen aquí? – habló mi padre.

-Cómo qué que hacemos aquí? Tenemos los mismos planes que ustedes.

-Que planes, acaso tienen una luna de miel a la cual asistir?

-De hecho si, con ustedes.
Mi padre casi se infarta al escucharme y al ver a James.

-No me digas que te casaste con este hombre?

-Qué? No, tampoco estoy tan loca para hacer algo tan importante como eso en minutos.

-Entonces no entiendo que hacen aquí.

-Papá, venimos de paseo con ustedes, bueno, Ariel dijo que estaba cerca.

-Cerca?

-Si, el también viene con la novia.

-Cómo? Que es esto? Quieren arruinar mi luna de miel?.

-De hecho la vamos a mejorar. – respondió Artur. – ves, ahí están.

Llegó Lana y Robert, ambos traían tantas maletas que parecía que se mudaban de país.
Detrás de ellos, venían Ariel y la rubia, ambos traían sus equipaje y además mis maletas, como era de esperarse todo fue repentino y no tenía tiempo para ir y recoger mis cosas, como sabia que la rubia también vendría le pedí que trajera algunas cosas que necesitaba.

-No lo puedo creer. – Tom estaba impresionado. – sólo son ustedes o falta alguien más?

-Si, falta Laia y su novio y el pequeño Cole. – dije.

-Quién les dijo de esto?. – preguntó Tom, asimilando la situación.

-Amor, fui yo, creí que te gustaría estar cerca de ellos. – respondió Margaret.

-Si quieres verme muerto de un infarto, pues hiciste lo correcto.

Todos empezamos a reírnos de su exageración y empezamos a abordar el avión.

¿Si, íbamos a una luna de miel en familia? Algo así.
James y yo, estábamos un poco más apartado del resto, mientras comíamos palomitas y veíamos Ratatouille.

África, era el mejor destino que pudimos haber escogido para el viaje, el ambiente era cálido y los paisajes los mejores, todo alredor podía bien ser árboles, pasamos días enteros viendo a las zebras, los cocodrilos, dándole de comer a las jirafas y observando cada animal del lugar, fotografiando los y disfrutando de su belleza, excepto al animal de Artur, quien había pegado una bola de chicle en mi cabello, lo que llevó a la única solución y esa era cortando lo, casi lloraba al ver a James cortando con la tijera entonces fue el momento de vengarme de él.

Que hice? Que no hice es la pregunta, tenía al mejor compañero de venganzas y ese era James.

Ambos pusimos en su cama tantas hormigas que cuando se dio cuenta era muy tarde y estaba tan picado de ellas, que no llegó a la cena, con ayuda de Cole, le escogimos la ropa, cuando fue al baño al aire libre y así fueron pasando los días, entre bromas y bromas, mi padre quería dejarnos botados en cuanto regresáramos a la vida normal y cotidiana.

-Que haz hecho Abril? Estás loca?.

-Me pegaste un chicle en el cabello, lo corté por tu culpa.

-Desde cuando sabes eso?

-Desde que me lo pegaste.

-Bueno, no era mi culpa, yo solo había pegado el chicle en la silla, para volverme lo a comer después, entonces tú peleas te por sentarte allí y cuando lo hiciste ya era muy tarde para advertirte.

Le pegué en el brazo y cuando Artur me venía a devolver el golpe apareció Tom, separándonos.

-Basta! Abril viste que fue un accidente, no tuviste que agredir a tu hermano y tu. – miró a Artur. – deja de molestar a tu hermana.

Ambos nos disculpamos y pusimos la banderita blanca de paz, para relajarnos y disfrutar de la piscina.

Caminé junto a James, entre los árboles, alejándonos un poco de mis hermanos, ya que lo celoso no se les había quitado.

-Es increíble estar aquí contigo. – dije.

-Es increíble huir y vivir contigo.
Lo mire sonriendo y el hizo lo mismo.
Cuando nos íbamos a besar apareció Artur, impidiéndolo.

-Ey! Por favor tomen dos metros de distancia.

Entonces un coco le cayó en la cabeza, golpenado fuertemente y noqueandolo. Así fue como terminó con el día, nosotros tratando de ayudar a Artur, Artur en el piso y mi padre creyendo que yo lo hice, pero al menos estaba junto a James que se reía por lo disfuncional que era mi familia.









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